PARÁLISIS CEREBRAL
 
¿Se puede prevenir?
     
 

La Parálisis Cerebral relacionada con anormalidades genéticas no puede evitarse, pero algunos de los factores de riesgo de la Parálisis Cerebral congénita pueden controlarse o evitarse. Por ejemplo, la rubéola puede evitarse si las mujeres se vacunan contra la enfermedad antes de embarazarse. Las incompatibilidades Rh también pueden controlarse precozmente en el embarazo. Pero todavía existen factores de riesgo que no pueden controlarse o evitarse a pesar de la intervención médica.

Por ejemplo, el uso de máquinas electrónicas de monitoreo fetal para registrar los latidos cardíacos de un bebé no nacido durante el trabajo de parto, y el uso de la cesárea de emergencia cuando hay signos significativos de sufrimiento fetal, no han disminuido el número de bebés nacidos con Parálisis Cerebral. Las intervenciones para tratar otras causas prenatales de Parálisis Cerebral, tales como terapias para prevenir el accidente cerebro-vascular prenatal o los antibióticos para curar las infecciones intrauterinas, son difíciles de administrar o aún no se ha probado que disminuyan el riesgo de Parálisis Cerebral en los bebés vulnerables.

Afortunadamente, la Parálisis Cerebral adquirida, a menudo debida a una lesión craniana, puede prevenirse usando tácticas comunes de seguridad, como el uso de asientos de automóviles para bebés y niños pequeños, y asegurándose que los niños pequeños usen cascos cuando anden en bicicleta. Además, las medidas de sentido común en la casa, como supervisar de cerca a los bebés y los niños pequeños cuando se bañan, puede reducir el riesgo de lesión accidental.

A pesar de los máximos esfuerzos de los padres y médicos, los niños aún nacerán con Parálisis Cerebral. Debido a que en muchos casos la causa o causas de la Parálisis Cerebral no se conocen completamente, actualmente puede hacerse poco para prevenirla. A medida que los investigadores aprendan más sobre las causas de la Parálisis Cerebral por medio de la investigación básica y clínica, los médicos y padres sabrán más sobre cómo prevenir este trastorno.

Prevención de la discapacidad en la población infantil
En cuanto a discapacidad se refiere, lo más importante es prevenir, que implica actuar incluso antes de que la mujer salga embarazada. La planificación del embarazo, la consulta preconcepcional, la adecuada atención a la embarazada, que implica el diagnóstico prenatal, el parto institucional con atención calificada y el manejo integral del recién nacido, son, entre otros, elementos esenciales para lograr una descendencia sana. El médico de familia, en particular, y la atención comunitaria, en general, desempeñan un papel determinante en la tarea de evitar que un niño vea limitada de forma permanente su capacidad funcional.
 

A) Prevención antes del embarazo

B) Prevención de la discapacidad durante el embarazo
C) Prevención de la discapacidad durante el parto
D) Prevención de la discapacidad en el recién nacido
E) Prevención de la discapacidad en la etapa postnatal

 

A) Prevención antes del embarazo:

Cuando nos enfrentamos al problema de la discapacidad en la comunidad debemos orientar las acciones en tres direcciones: La prevención, el diagnóstico precoz y la intervención temprana.

La prevención incluye todas las acciones que dentro del marco de la comunidad se desarrollan para modificar aquellos factores negativos que pueda representar riesgo de una descendencia discapacitada. Prevenimos cuando modificamos las condiciones y estilos de vida negativos, cuando protegemos a la población mediante campañas de vacunación, cuando detectamos contaminantes ambientales potencialmente teratogénicos, cuando educamos sobre la necesidad de una buena nutrición, cuando desarrollamos campañas en contra de los hábitos tóxicos.  

En cuanto a discapacidad, lo más importante es prevenir, es decir, evitar que se produzca la afectación funcional que compromete la calidad de vida y representa sufrimiento para el niño, la familia y la sociedad.

Si tomamos en consideración que son múltiples las causas de discapacidad, resulta complejo abordar el tema de la prevención, a pesar de los esfuerzos, con frecuencia no podemos evitar algunas de las causas más comunes como las afecciones genéticas.

Prevenir significa, en primer lugar actuar, antes de que la mujer quede embarazada.

Un aspecto que tiene singular importancia es la ‘Planificación del embarazo’.

Cuando se llega a la conclusión de que están creadas las condiciones para tener un hijo entonces, el segundo paso es, antes de quedar embarazada, acudir al médico para recibir la ‘Atención Preconcepcional’, en la misma, el médico examina a la pareja, evalúa la presencia de factores de riesgo para el embarazo y los antecedentes especialmente genéticos de la pareja, realiza un detallado examen de la futura embarazada precisando su historia obstétrica, e indica aquellos complementarios que considere necesarios para descartar factores de riesgo.  

La consulta preconcepcional le permite al médico de familia educar a la futura embarazada en cómo evitar condiciones de riesgo, entre ellas, los hábitos tóxicos, la malnutrición, a modo de ejemplo podemos mencionar que hoy se recomienda comenzar la administración del Ácido Fólico dos meses antes de quedar la mujer embarazada como una forma efectiva de evitar las malformaciones del tubo neural.

 

B) Prevención de la discapacidad durante el embarazo:

Otro aspecto importante a considerar es la prevención durante el embarazo, 

El primer aspecto a considerar es la ‘Captación Precoz’, o sea, la asistencia a consulta en cuanto se sospecha el embarazo. 

El examen de la embarazada debe ser detallado, evaluando la curva de peso, el comportamiento de la altura uterina, de la tensión arterial, la presentación, la vitalidad del feto y otros muchos factores de importancia.

Cuando analizamos las causas de discapacidad, se observa un gran número de factores, como los nutricionales, las sustancias tóxicas, algunos medicamentos, las radiaciones, las enfermedades no infecciosas crónicas de la madre como la diabetes, la anemia, la hipertensión, la epilepsia, las enfermedades infecciosas del tipo de la Toxoplasmosis, los Citomegalovirus el SIDA y otras muchas, así como complicaciones propias del embarazo, como el crecimiento intrauterino retardado, las enfermedades de la placenta que actuando durante el embarazo significaban riesgo de discapacidad para el niño, pero una buena calidad de la atención a la embarazada reduce, en gran medida, las consecuencias negativas para la descendencia de estos factores. 

Otro procedimiento de gran valor para ser empleado en las embarazadas como formas de diagnosticar precozmente complicaciones o alteraciones potencialmente productoras de discapacidad en la descendencia es el ‘Ultrasonido Diagnóstico’. 

Otro procedimiento lo constituye la ‘Fetoscopía’, que permite visualizar al feto para diagnosticar anomalías morfológicas, permite además la toma de muestra de sangre fetal, y muestra para la biopsia cutánea, aunque este proceder tiene el inconveniente de una mayor frecuencia de complicaciones.

 

C) Prevención de la discapacidad durante el parto:

Otro aspecto importante a considerar para prevenir discapacidad es el parto, las complicaciones durante el parto son un elemento causal importante de discapacidad o incluso de mortalidad. Un parto institucional, la disponibilidad de recursos para el seguimiento del trabajo de parto y el tratamiento oportuno y eficaz de las complicaciones son factores que previenen discapacidad.

Aunque debemos destacar que desde la descripción inicial de afecciones como la Parálisis Cerebral se consideraban a las complicaciones durante el parto las responsables de la mayoría de los niños afectados hoy los recientes avances han demostrado que generalmente las causas se  ubican en la etapa prenatal y las complicaciones durante el parto son reflejo de alteraciones que ya estaban presentes desde el embarazo y ponían al feto en desventaja para enfrentar el estrés que representa el parto.

Otro aspecto a considerar son las instrumentaciones como el forcet, espátulas, y otras. Estudios realizados han demostrado que no hay una relación directa entre el uso de estos procederes y la presencia de discapacidad, pero en especial cuando son mal indicados o empleados.

 

D) Prevención de la discapacidad en el recién nacido:

Al referirnos a la prevención de la discapacidad no podemos olvidar la etapa de recién nacido, donde por su inmadurez el nuevo ser debe, después de sufrir el estrés del parto, enfrentarse a un nuevo medio completamente diferente al medio intrauterino y que, además, está cargado de peligros.

El desarrollo alcanzado por la neonatología en los últimos años, la apertura de las terapias intensivas neonatológicas a todo lo largo de nuestro país, el perfeccionamiento en el tratamiento de muchas complicaciones como el íctero por incompatibilidad sanguínea materno fetal, ha repercutido favorablemente en la reducción de secuelas permanentes. 

Existe un grupo importante de situaciones en la etapa neonatal que requieren consideración especial en cuanto a prevención de discapacidad se refiere: Entre ellas, las infecciones neonatales especialmente  del sistema respiratorio y del sistema nervioso, la depresión severa al nacer, productora de lesiones por déficit de oxigenación del sistema nervioso central, y otras complicaciones, entre las que se encuentran los traumatismos por accidentes en el hogar.

En la etapa neonatal, prevenir discapacidad implica, en primer lugar, calidad de la asistencia médica al recién nacido, que permita el diagnóstico oportuno y el tratamiento adecuado de las complicaciones.

 

E) Prevención de la discapacidad en la etapa postnatal:

A través del programa del ‘Niño sano’ por parte del pediatra de su centro de salud se dan todas las medidas preventivas que el niño precisa.

 
     



 
   
Volver Subir

 

APACE TOLEDO - Asociación de Ayuda a la Parálsis Cerebral "Virgen del Valle"
C/ Retamosillo, 13 - 45007 - TOLEDO - Telf: 925 23 40 23 Fax: 925 23 42 53